Cuando Eureka Inmobiliaria nos contactó desde Ibagué, venía con una necesidad muy clara: dar el salto a su primera página web propia. Llegó a Codwelt por un referido, buscando dejar atrás la dependencia de vitrinas externas como Finca Raíz o cien cuadras y empezar a mostrar su portafolio con identidad propia, con sus inmuebles sincronizados a su operación y con una experiencia más profesional para sus clientes.
En las primeras conversaciones notamos algo que, en branding, suele ser el punto de quiebre entre “tener presencia” y “ser recordado”: su logotipo llevaba años cumpliendo su función, pero ya se sentía antiguo para el nivel de posicionamiento real que la marca había alcanzado. Eureka llevaba 15 años en el mercado, y ese recorrido merecía verse reflejado con un lenguaje visual más actualizado, sin perder lo más valioso: su historia y su significado.

El reto: modernizar sin romper la memoria de marca
El reto no era “cambiar el logo”. Era renovarlo con respeto (Un rediseño de marca exitoso).
El cliente nos contó que su logotipo no había nacido de una moda ni de una plantilla: lo construyó con una intención simbólica fuerte. “Eureka” no era solo un nombre; era una emoción. La famosa expresión atribuida a Arquímedes —ese instante de descubrimiento, de “lo encontré”— era exactamente lo que él quería que sintiera una persona al hallar su hogar: “Eureka, encontré mi casa”.
Ese mensaje estaba representado en elementos que para él eran irrenunciables, especialmente la “E” con un gesto dinámico, como una señal o vibración que expresa movimiento y hallazgo. También nos habló de los contrarios: esa idea de equilibrio y contraste que la marca quería transmitir. Con 15 años usando el mismo signo, el mayor temor era lógico: “Si lo cambiamos mucho, ¿la gente seguirá reconociéndonos?”
Ahí se definió el norte del proyecto: evolución, no ruptura.
Nuestro enfoque: branding aplicado a negocio inmobiliario
En Codwelt, cuando un proyecto inicia por una web, solemos mirar el sistema completo: marca, percepción, experiencia y conversión. En inmobiliaria, esto es todavía más sensible, porque la confianza es parte del producto. Una página web puede ser técnicamente impecable, pero si la marca se siente desactualizada, el usuario lo percibe en segundos.
Por eso, antes de diseñar, hicimos una lectura estratégica:
- Eureka ya no era una inmobiliaria “empezando”. Era una marca con trayectoria en Ibagué, con presencia y reconocimiento. Su logo necesitaba acompañar ese posicionamiento: verse más elegante, más sólido y más contemporáneo, sin perder el símbolo emocional del “Eureka”.
- El objetivo del rediseño fue claro: mantener la identidad reconocible, pero elevar el estándar visual para que la nueva página web naciera con una marca que estuviera a la altura del negocio.
Proceso de rediseño: tres propuestas para proteger la identidad y abrir opciones
Para reducir el riesgo percibido por el cliente, definimos un camino controlado: presentamos tres propuestas de rediseño que respetaban el corazón de la marca, pero exploraban mejoras en:
- La geometría y limpieza del símbolo, para que la “E” conservara su gesto dinámico sin perder legibilidad.
- La tipografía, buscando una fuente más moderna y elegante, coherente con una inmobiliaria posicionada.
- La armonía visual, para que el logo funcionara igual de bien en redes, en la web, en piezas impresas y en favicon.
- El tratamiento del color, revisando contrastes y balance para proyectar mayor madurez de marca.
Estas propuestas le permitieron al cliente reconocer “su” logo desde el inicio. Ese fue el primer logro: cuando hay historia, el rediseño no puede sentirse ajeno. Debe sentirse como “lo mismo, pero mejor”.
Feedback continuo: cómo llegamos al resultado final
Un buen rediseño de logotipo no se decide en un solo clic. Se construye. Y en este caso, el resultado final fue producto de un proceso de feedback continuo y ajustes precisos.
Aunque partimos de tres opciones, el cliente se inclinó rápidamente por una línea que respetaba de forma más directa la estructura original. A partir de ahí, trabajamos iteraciones sobre esa primera propuesta: refinamos proporciones, ajustamos detalles de la “E” para que mantuviera ese carácter de señal y descubrimiento, y pulimos la tipografía hasta lograr un equilibrio entre modernidad y autoridad.
Una parte interesante del proceso fue cómo manejamos el miedo al cambio. Lo abordamos de manera práctica: en cada ajuste, le mostrábamos al cliente el logo en escenarios reales. No solo en grande y “bonito”, sino aplicado en encabezados web, miniaturas, redes sociales y usos corporativos. Cuando el cliente ve el logo funcionando en contexto, la incertidumbre baja y el criterio sube.
El resultado: un logo renovado, más elegante y fiel a su esencia
El resultado final fue exactamente lo que buscábamos: el logo no cambió, se renovó.
Se mantuvo la identidad reconocible, especialmente ese elemento central que comunica el “Eureka” emocional. Pero el conjunto ahora se ve:

- Más limpio y profesional.
- Más elegante en tipografía.
- Más coherente con una inmobiliaria con trayectoria.
- Más preparado para convivir con una página web moderna y con piezas de marketing digital.
También actualizamos la paleta de color para que la marca se sintiera más actual y consistente, sin perder su personalidad. El objetivo no era “poner colores de moda”, sino usar el color para comunicar el nuevo momento de Eureka: una marca posicionada que ahora iba a tener un canal propio para crecer.
Impacto en el proyecto web: por qué el rediseño elevó el resultado final
Este rediseño no fue un “extra”. Fue un acelerador.
Cuando una inmobiliaria decide crear su primera web, está haciendo una inversión en confianza. Y la confianza se construye con detalles: logo, tipografía, coherencia visual, mensajes claros y consistencia. Al renovar el logotipo, logramos que el proyecto de página web naciera con una marca que ya se veía lista para competir.
Además, el rediseño facilitó la dirección de diseño del sitio: con un logo más limpio, fue más fácil definir estilos, jerarquías, componentes y una línea visual más robusta.
En términos prácticos, el resultado fue una identidad lista para:
- Mejor reconocimiento en redes sociales.
- Mejor lectura en formatos pequeños (avatar, favicon, WhatsApp Business).
- Mayor coherencia entre marca y experiencia de usuario en el sitio web.
- Mayor percepción de profesionalismo al presentar inmuebles y servicios.
Con este rediseño de marca pudimos diseñar su página web inmobiliaria profesional
Lo que aprendimos: branding con respeto, negocio con intención
Este caso nos dejó una conclusión poderosa: cuando una marca tiene historia, el mejor rediseño es el que no se nota como cambio, sino como evolución.
Eureka Inmobiliaria nos recordó que el branding no es solo estética. Es memoria. Y la memoria no se reemplaza; se mejora, se ordena, se hace más legible y más vigente.
También confirmamos algo que vemos en muchos clientes que vienen de portales como Finca Raíz o 100cuadras: llega un punto donde el negocio necesita una casa digital propia, y esa casa debe llevar un letrero acorde a su valor.
Preguntas frecuentes sobre rediseño de logotipo para inmobiliarias
¿Cuándo conviene hacer un rediseño de logotipo en una inmobiliaria?
Cuando el logo se siente desactualizado frente al nivel real del negocio, cuando no funciona bien en digital (redes, web, favicon) o cuando la marca va a dar un salto importante, como crear su primera página web o iniciar campañas de marketing. El rediseño es especialmente útil si se quiere elevar percepción sin perder reconocimiento.
¿Se puede modernizar un logo sin que la gente deje de reconocer la marca?
¿Un rediseño de logo mejora la conversión de una página web?
Indirectamente, sí. Un logo renovado eleva la percepción de confianza, y la confianza reduce fricción. En inmobiliaria, donde el usuario está decidiendo si escribe o no, esa percepción cuenta. El branding no reemplaza una buena web, pero potencia su efectividad.
Una marca lista para su primera página web
Eureka Inmobiliaria llegó buscando su primera página web, pero el proyecto terminó fortaleciendo algo más importante: la forma en que la marca se presenta, se reconoce y se proyecta. Un logo con 15 años de historia no se reemplaza; se honra y se actualiza con criterio. Eso fue lo que hicimos: mantener la esencia del “Eureka” emocional y convertirla en una identidad visual lista para el presente.
Si tu marca inmobiliaria está por dar el salto a su propia web o sientes que tu identidad ya no representa lo que hoy vale tu negocio, en Codwelt SAS podemos ayudarte a rediseñar con respeto, estrategia y enfoque comercial.
Hablemos y construyamos una identidad que tu mercado reconozca al instante y que tu negocio merezca mostrar con orgullo.


